martes, 27 de septiembre de 2016

SUBGÉNEROS PERIODÍSTICOS




CARACTERÍSTICAS DE LOS PRINCIPALES
SUBGÉNEROS PERIODÍSTICOS
Los principales subgéneros periodísticos son nueve: tres de tipo informativo, cuatro de carácter más subjetivo o de opinión y dos subgéneros mixtos. Los primeros están formados por la noticia, el reportaje y la entrevista; los que se denominan de opinión están formados por el artículo de opinión, la columna, el editorial y las cartas al director; por último, entre los géneros mixtos destacamos la crónica y la crítica cultural.
1) GÉNEROS INFORMATIVOS
LA NOTICIA
La noticia es el género más característico del lenguaje periodístico y consiste en un breve relato en el que se informa sobre un hecho ocurrido recientemente. Constituye el elemento primordial de la información periodística y el género básico del periodismo Sus dos rasgos particulares son la brevedad y la objetividad, y su propósito no debería ser otro que el de informar de un suceso sin añadir ningún tipo de análisis o de comentario.

Los rasgos formales que caracterizan a la noticia son la ausencia de adjetivos que denoten subjetividad, especialmente los antepuestos, y los pronombres personales o verbos en primera persona. En general, se construyen con oraciones breves, claras y sencillas.
La estructura habitual de la noticia suele ser de pirámide invertida, técnica de relato periodístico que compone el texto partiendo de lo más importante y concluyendo con lo de menos importancia. Así, en el caso de exceso de original, la información puede cortarse empezando por abajo.
La noticia suele estar compuesta por los siguientes elementos: el titular (puede ir acompañado de antetítulo y subtítulo), que pretende captar la atención del lector y emplea para ello diversos recursos, como figuras retóricas, frases hechas, etc.; la entradilla o lead (puede aparecer destacada tipográficamente en negrita), que ocupa el primer párrafo de una
noticia y contiene la información principal del texto; y, finalmente, el cuerpo de la noticia, en el que se explica con mayor detalle el tema presentado en la entradilla.
En inglés, suele decirse que la noticia debe responder a “las cinco preguntas de la wh”: what? (¿qué ha pasado?); where? (¿dónde ha pasado?); when? (¿cuándo ha pasado?); who? (¿quién es el autor/ víctima de lo que ha ocurrido?),;y why? (¿por qué ha pasado eso?).
EL REPORTAJE
El reportaje es un relato informativo más extenso y desarrollado que la noticia. El reportaje es el resultado del trabajo de investigación de un
periodista sobre un tema de actualidad narrado por la noticia, sobre el que se intenta reunir datos, conocer las causas, presentar antecedentes, analizar las consecuencias, contraponer puntos de vista diversos y diferentes interpretaciones, etc., de ahí que suela incluir elementos que ayuden a completar la información, como declaraciones, tablas estadísticas, fotografías... Los datos que componen el reportaje deben ser tratados y presentados con la máxima objetividad, de modo que el destinatario pueda formarse una opinión cierta sobre ese tema. La falta de objetividad supone transmitir una visión parcial, deformada o equivocada de los hechos.
LA ENTREVISTALa entrevista es un diálogo entre un periodista que pregunta y una persona que contesta, y su finalidad es obtener del entrevistado información u opiniones sobre temas concretos de actualidad, o bien ahondar en la personalidad de un entrevistado relevante a tr
avés de sus respuestas. Generalmente, la entrevista escrita va precedida de una introducción en la que el periodista presenta al personaje y describe sus circunstancias personales. Las entrevistas que no están directamente relacionadas con una noticia reciente pertenecen a los géneros mixtos, ya que en ellas se combina la información que proporciona el personaje con las impresiones que nos transmite sobre él el periodista.



2) GÉNEROS DE OPINIÓN
EL ARTÍCULO DE OPINIÓN
En el artículo de opinión, un periodista o un colaborador externo al periódico expone, de forma subjetiva, su opinión sobre cualquier asunto. Los temas tratados son tan diversos como la actualidad misma: religión, política, economía, deportes... El punto de partida del artículo de opinión es con frecuencia una noticia concreta que el autor analiza, explica y valora, tratando de extraer conclusiones de validez universal.

Estos artículos suelen ser subjetivos y poseen un gran rigor argumentativo: puesto que el artículo recoge la opinión de una persona, es un reflejo de la ideología de su autor; por eso, el artículo de opinión va firmado e, incluso, en algunos casos se expresa la filiación política o académica del articulista.
LA COLUMNALa columna es un artículo en un lugar fijo en el periódico, firmado por un escritor, persona de reconocido prestigio o colaborador asiduo del periódico. Este tipo de escritos se caracteriza por su visión subjetiva y por la tendencia al estilo literario.
EL EDITORIALEl editorial es un artículo sin firma en el que se expresa la opinión del periódico sobre un hecho o tema de actualidad. Suele publicarse junto a la cabecera del periódico (junto al logotipo y los miembros de la empresa y del consejo de redacción de la publicación).
Su objetivo es el de orientar a los lectores y hacerles tomar conciencia de determinados problemas. A través de ellos se puede conocer la línea informativa y la ideología de un periódico.
Aparece sin firma, y, aunque el director es el único responsable de cuanto se diga en el editorial, este es un artículo colectivo cuyo contenido suele ser acordado entre un grupo de personas afines a la línea política del periódico o de la empresa propietaria del mismo. Después, una de esas personas se encarga de su redacción definitiva, para que el artículo muestre unidad de estilo.
LAS CARTAS AL DIRECTORLas cartas al director son breves textos de opinión que remiten los lectores a un periódico, para comentar o precisar alguna de las informaciones publicadas, o, en ocasiones, para denunciar algún hecho.


3)GÉNEROS MIXTOS
LA CRÓNICA
La crónica es una noticia a la que se añade un comentario personal del autor; por eso, la crónica se define habitualmente como una noticia ampliada y comentada. El cronista presenta los hechos desde un determinado punto de vista y los interpreta mediante comentarios en los que se expresa su opinión acerca de lo ocurrido, por lo que entra en juego el subjetivismo del autor. No obstante, ello no significa que el cronista pueda apartarse de la verdad ni desvirtuar los hechos, puesto que la veracidad siempre debe presidir cualquier trabajo periodístico.

Este es uno de los géneros periodísticos más idóneos para la utilización de un lenguaje personal cargado de expresividad y muchas veces próximo al lenguaje literario. Los tipos de crónicas son muy variados: deportiva, taurina, de sucesos, o las enviadas por los corresponsales destinados a lugares donde ha ocurrido algún hecho relevante, entre otras.
LA CRÍTICA CULTURALSe trata de un género mixto en el que el crítico informa de un acontecimiento cultural (la publicación de un libro, el estreno de una obra teatral o cinematográfica, la actuación de un grupo musical...) y emite un juicio de valor sobre el mismo.




CARACTERÍSTICAS DEL LENGUAJE PERIODÍSTICO Se llama lenguaje periodístico al lenguaje utilizado por los medios de comunicación de masas para la transmisión de información y/u opinión. Como se han de adaptar al lenguaje utilizado por el lector común, los medios de comunicación utilizan un lenguaje que se corresponde con el del lector medio, es decir, no puede utilizar ni un lenguaje excesivamente académico ni un lenguaje excesivamente coloquial. Los diferentes géneros con los que podemos encontrarnos dentro del lenguaje periodístico son fundamentalmente tres: informativo, de opinión y mixto (información y opinión sobre un tema determinado). En el género informativo, se observa un predominio de la función representativa del lenguaje. En un texto informativo se exponen datos o hechos importantes, prescindiendo de la expresión de juicios de valor al respecto (como ocurre en la noticia, en el reportaje o en la entrevista). Por el contrario, en los géneros de opinión predomina la función expresiva del lenguaje y, por lo tanto, estos textos suelen presentar una interpretación u opinión sobre un hecho dado (como ocurre con el editorial, la columna o el artículo de opinión). Por su parte, los géneros mixtos alternan elementos informativos y expresivos (como ocurre con la crónica o la crítica). Dada la diversidad de subgéneros periodísticos, la primera característica de este tipo de lenguaje es su heterogeneidad, tanto en lo que se refiere al registro como a la propia construcción de los textos. Teniendo en cuenta dicha variedad de subgéneros periodísticos, es inevitable que hablemos de rasgos generales, no aplicables en su conjunto a todos los subgéneros periodísticos. No obstante, en todo escrito periodístico se podrán rastrear en mayor o menor medida las siguientes características:
a) Concisión
El volumen de hechos informativos es tan grande que la concisión es un rasgo imprescindible cuando se quiere transmitir en un espacio o en un tiempo fijos la mayor cantidad de información posible. No h
ay que olvidar que concisión y brevedad no son dos palabras sinónimas. Dicha concisión es especialmente relevante en los titulares, caracterizados por: supresión de los verbos, supresión de artículos, uso de frases con doble sentido, etc.
b) Especial disposición de los contenidos La subordinación a un espacio o a un tiempo determinados y el deseo de captar el interés del lector u oyente hacen necesaria una especial disposición de los contenidos en los artículos periodísticos. En una noticia, por ejemplo, los datos de mayor interés se incluyen en primer lugar y, a continuación, se desarrollan aspectos secundarios de la
noticia (estructura de pirámide invertida). De este modo, si la noticia tiene que ser recortada por falta de espacio o de tiempo, se omitirán los elementos accesorios, nunca los elementos principales.
c) Tendencia al cliché
La propia urgencia con que se redactan los textos periodísticos, junto con la búsqueda de la concisión, fomenta la creación de un lenguaje con cierta tendencia al cliché, el uso de frases hechas, metáforas manidas y tópicos. Esto constituye un defecto señalado por todos los manuales de estilo.
d) Sintaxis sencilla. Orden
lógico El empleo de oraciones cortas y de un léxico sencillo facilita la comprensión de los textos periodísticos. Los diversos elementos de la oración deben estar dispuestos siguiendo el orden lógico: sujeto, verbo, complementos (directo, indirecto, circunstancial). Este orden sólo debería verse alterado para destacar alguno de los componentes de la oración. A veces se incumple la norma de la sencillez, como consecuencia de la aproximación del lenguaje periodístico al literario. Esto se produce fundamentalmente en los géneros de opinión, que permiten a los colaboradores utilizar su propio estilo (por eso, con frecuencia, estas colaboraciones son claras muestras del lenguaje literario). Sin embargo, este uso literario debe reducirse e incluso evitarse en textos informativo.
e) Objetividad
Toda información debe ser tratada con la mayor objetividad. La presencia de adjetivos antepuestos o valorativos es un síntoma inequívoco de subjetivismo en el tratamiento de esa información, como también lo es la presencia de pronombres o de formas verbales en primera persona. Con todo, muchos autores afirman que la objetividad pura no existe, ni podrá existir nunca en los medios de comunicación.
f) Utilización cada vez más frecuente de un lenguaje poco correcto Mayores problemas acarrea la utilización de un lenguaje poco correcto, ya que los usos nada ortodoxos que en ocasiones aparecen en los periódicos pueden contaminar a un gran número de lectores. Entre los defectos más frecuentes del lenguaje periodísticos tenemos: el abundante uso de extranjerismos, la sustitución de preposiciones por locuciones prepositivas (normalmente tomadas de otras lenguas), el uso de neologismos (palabras de nueva creación) innecesarios y la abundancia de siglas, entre otros.

martes, 20 de septiembre de 2016

EL ENSAYO



El término ensayo, para denominar un tipo de escrito o género literario, fue empleado por primera vez por el humanista francés Michel de Montaigne en su obra Essais (1580), constituida por una serie de escritos muy variados que tenían como característica común ser reflexiones personales y originales del autor.
Hoy en día podemos definir el ensayo como un tipo de escrito en el que el autor presenta su visión personal de un tema cualquiera, dirigiéndose a lectores no especializados, con una extensión generalmente abarcable en una sola sesión de lectura (que puede ir, por lo tanto, desde unas pocas líneas hasta un número no determinado de páginas). Este tipo de obras aparece hoy en la prensa y en libros en los que se reúnen normalmente varios de un mismo autor.
Pese a las dificultades para delimitar con precisión los límites de este género, podemos definir el ensayo como
un estudio o comentario de extensión variable sobre temas diversos tratados subjetivamente, con rigor argumentativo y expositivo, pero sin necesidad de pruebas ni demostración científica.
El ensayo se desarrolla ampliamente (aunque con la denominación de “discursos”) en España en el siglo XVIII, con autores como Benito Jerónimo Feijoo y Melchor Gaspar de Jovellanos. El término ensayo comienza a emplearse en el siglo XI
X, con cultivadores como Juan Valera o Leopoldo Alas “Clarín”; los artículos de Larra también pueden considerarse verdaderos ensayos. En el siglo XX el ensayo gozó de una amplia difusión, siendo cultivado por multitud de escritores: Unamuno y Azorín (Generación del 98); Ortega y Gasset (Generación del 14); Pedro Salinas y Rafael Alberti (Generación del 27); etc. En la actualidad contamos con grandes ensayistas como Sánchez Ferlosio, Fernando Savater o José Antonio Marina.
El ensayo presenta las siguientes características:
a)
Desde el punto de vista formal, la extensión de los ensayos es muy variable: si bien en su origen tenía una acusada tendencia a la brevedad, en la actualidad puede oscilar desde las líneas del artículo periodístico hasta el libro de una cierta extensión.

b)
Desde el punto de vista del contenido, el tema del ensayo puede ser cualquiera, y, aunque son más abundantes los que tratan de temas sociológicos, políticos, históricos, literarios, etc., los hay incluso centrados sobre materias científicas o filosóficas.

c) Desde el punto de vista de la actitud del autor, el asunto está presentado con una visión personal, con un subjetivismo que es connatural al género desde sus orígenes y que se manifiesta en la ausencia de elementos objetivos y en la mayor libertad en la propia elocución. Así, el ensayo se presenta como un estudio en el que predomina la apreciación subjetiva. Además, el autor debe presentar este tema de forma lo suficientemente sugestiva y amena como para interesar al lector.
d) Desde el punto de vista del receptor, el ensayo va dirigido a un lector medio no especializado, por lo que este tipo de escrito debe estar caracterizado por una sencillez en la exposición y una amenidad que sean capaces de suscitar el interés de este receptor por la obra. A esto debe contribuir, también, el cuidado y la corrección en la expresión, así como el empleo, en determinadas circunstancias, de recursos propios del lenguaje literario.


Estructura y estilo del ensayo
El ensayo no tiene una estructura definida: frente a la rigidez propia de otros tipos de escrito (por ejemplo, el estudio científico), el ensayo está caracterizado por la máxima liberad, está abierto a cualquier organización y no tiene que seguir un canon establecido.
Hay algunos elementos, no obstante, que están presentes casi siempre en los ensayos, y que tienen su origen en la obra del propio Montaigne: la presencia de anécdotas y alguna que otra digresión, el avance de la exposición por medio de asociaciones de ideas, etc.
En el ensayo se combinan muy frecuentemente las dos formas del discurso que conocemos como exposición y argumentación.

domingo, 18 de septiembre de 2016

GUÍA PARA EL COMENTARIO DE TEXTO




GUÍA PARA EL COMENTARIO DE TEXTO


El método de comentario de textos que proponemos consta de las siguientes fases:

  1. Lectura y comprensión del texto.
  2. Organización de las ideas
  3. Tema y resumen.
  4. Comentario crítico del contenido del texto.



FASE I.- LECTURA Y COMPRENSIÓN DEL TEXTO

En primer lugar se realizará una lectura atenta y reiterada del texto. Es imprescindible que no haya ninguna duda sobre lo que el texto dice, por lo que hay que partir de la comprensión total de las palabras y expresiones del texto (será necesario contar con un buen diccionario y otras obras de consulta).


Resultado de imagen para dibujos lectura y escritura            FASE II.- ORGANIZACIÓN DE LAS IDEAS

Llamamos organización de las ideas o estructura o a la forma en que están dispuestas las “partes” o unidades de contenido que componen el texto. Estas unidades de contenido son solidarias e interdependientes. También puede ocurrir que algún texto (bien por su brevedad, bien por la unidad de su contenido, o porque el autor no ha querido darle una estructura aparente) no pueda ser dividido en apartados, en cuyo caso hablaríamos de un tipo de estructura caótica o de tormenta de ideas.

            En esta parte del comentario analizaremos cómo se organiza el contenido y estableceremos los apartados o núcleos estructurales (y los subapartados, si el texto los presenta). Se recomienda exponer cada apartado mediante una breve frase que sintetice su contenido y señalar los versos o líneas que abarca. Cuando comentamos un texto, puede ocurrir que el texto propuesto esté completo (como en el caso de una columna) o que esté fragmentado (un artículo de opinión, un editorial, un fragmento de una obra literaria, etc.). Esta última circunstancia (que la percibimos claramente por la presencia de los paréntesis y los puntos suspensivos) debe quedar reflejada en el comentario, y podemos hacerlo de la siguiente forma: “A pesar del carácter fragmentario de este texto, marcado claramente por los puntos suspensivos entre paréntesis, hemos realizado el análisis de la estructura como si se tratara de una unidad textual coherente”.

Resultado de imagen de COMENTARIO TEXTO          
   Distinguimos entre estructura externa y estructura interna:

a)      Estructura externa

Si el texto está escrito en prosa, se estructura en párrafos. Si está en verso, habrá que señalar su estructura métrica (medida, ritmo, rima, etc.). Si es un fragmento de una obra de teatro, analizamos las intervenciones de cada uno de los personajes que componen el diálogo. Este apartado podría realizarse de una forma similar a la que sigue: “El fragmento seleccionado aparece distribuido en cuatro párrafos, los tres primeros de similar extensión, y el cuarto algo más largo. Todos ellos aparecen encabezados por un marcador discursivo que contribuye a la lectura organizada del texto: «en primer lugar», «en segundo lugar», «además», «en conclusión».”

b)     Estructura interna.

      La estructura interna no tiene que coincidir necesariamente con la externa. En este apartado dividimos el texto en partes y comentamos brevemente el contenido de cada una de las partes, pero no interpretamos el texto, ya que la valoración solo se realiza en el comentario crítico (cuarta fase). En este apartado jerarquizamos las ideas principales y secundarias, y las representamos de una forma esquemática.

            Los apartados deben ser poco numerosos (dos, tres o cuatro, a lo sumo), y utilizaremos el sangrado y la clasificación numérica (1., 1.1., 1.2., 2., 2.1., 2.2., 3., 3.1…). La enunciación de cada uno de los apartados debe ser precisa y clara, mediante una frase corta, preferentemente sin verbo. A continuación resumimos brevemente cada apartado o, mejor aun, subdividimos cada uno de los apartados en subepígrafes con las distintas ideas secundarias. En la mayoría de los textos que vamos a comentar aparece una idea principal (tesis), por lo que debemos señalar en qué apartado de los que hemos subdividido el texto se encuentra. También deben especificarse las líneas o los versos que constituyen cada uno de los apartados.

            En muchas ocasiones, y en relación con la tesis o idea principal anteriormente citada, se puede distinguir con claridad un tipo de estructura determinada (deductiva, inductiva, encuadrada…) y en ese caso debemos comentarla. Los tipos más frecuentes de estructura son los siguientes:

-          Deductiva o analizante: el texto va de lo general (tesis) a lo particular (datos, ejemplos, casos concretos, argumentos o ideas secundarias).

-          Inductiva o sintetizante: al contrario que la anterior, esto es, de lo particular a lo general.

-          Encuadrada: es una combinación de las dos anteriores, por lo que cabe denominarla estructura deductivo-inductiva (al comienzo aparece la idea principal, a continuación datos concretos o argumentos, y finaliza con una reelaboración de la tesis, que puede contener algún matiz nuevo.

-          Estructura clásica: conforme a su denominación, consiste en la típica clasificación tripartita que consta de introducción (presenta el asunto y los principales elementos para su comprensión), desarrollo (datos, argumentaciones) y conclusión (desenlace de los acontecimientos).

-          Paralela: no hay idea principal, pues todas tienen la misma importancia.



Esta parte del comentario podría redactarse de la siguiente forma: “Como se observa, se trata de un texto que presenta un tipo de estructura claramente inductiva, pues comienza con los datos concretos y termina con la enunciación de la tesis”.



FASE III: TEMA Y RESUMEN

a)      Tema

El tema se fija disminuyendo al mínimo posible los elementos del asunto y reduciendo este a nociones o conceptos abstractos y generales. Se trata de sacar de los elementos del asunto la intención del autor al utilizarlos, es decir, la idea o ideas que quiere comunicarnos a través de ellos.

Claridad, brevedad y exactitud son las características esenciales del tema. Para ello es necesario no confundir los elementos del argumento con los del tema, y distinguir entre la idea principal y las secundarias.

      El núcleo fundamental del tema podrá expresarse mediante una palabra abstracta Para la enunciación del tema se recomienda una frase nominal, cuyo núcleo sea un sustantivo abstracto precisado por complementos. El tema debe ser conciso, y debe  sintetizar la intención del autor. Por ejemplo: El tema del texto es el efecto de las drogas en la juventud.



b)     Resumen

            En esta fase del comentario debemos sintetizar en pocas palabras el contenido del texto, prescindiendo de lo accesorio y centrándonos en lo básico. Hay que limitarse a redactar con nuestras propias palabras lo que se expresa en el texto, pero no debemos utilizar palabras textuales. Tampoco debemos interpretar el texto. El resumen (que puede abarcar sobre un 20% del texto) debe ser ordenado, es decir, debe seguir el orden de las ideas del texto. A ser posible, el resumen debe realizarse en un solo párrafo.



FASE IV.- COMENTARIO CRÍTICO DEL CONTENIDO DE UN TEXTO

            Con el comentario crítico se pretende que el alumno demuestre su madurez y su capacidad de reflexión. El comentario que se propone es una reflexión crítica sobre el contenido de un texto; para ello, el alumno debe partir de una idea central o tesis, defendida en el texto, y a partir de ella demostrar su madurez y capacidad para disertar sobre un tema. Debemos prestar atención de forma prioritaria al contenido, lo cual no excluye el que podamos hacer referencia a aspectos formales del texto, pero siempre y cuando ello nos permita extraer conclusiones sobre el contenido. El alumno podrá hacer mención de manera oportuna a aquellos rasgos formales que subrayen la relevancia de determinadas ideas, contribuyan a descubrir la visión e intención del autor y potencien la eficacia comunicativa.

            El alumno debe prestar atención especial a la corrección ortográfica, léxica y gramatical.

            A pesar de que no existe un esquema fijo para la realización del comentario crítico, el alumno puede sentirse más seguro siguiendo unas directrices, sobre todo en los primeros comentarios. Es por ello por lo que proponemos el seguimiento de los siguientes pasos:



1) En primer lugar unos párrafos introductorios (dos o tres párrafos), que contengan:

            a) Localización del texto.

             - Si el texto es periodístico: indicar que es un texto periodístico (informativo,  de opinión o mixto, pero normalmente es de opinión, y se puede justificar brevemente), autor (siempre y cuando no sea un editorial, en cuyo caso no iría firmado), periódico en el que se incluye y fecha (si está indicada), señalar si el texto está completo o fragmentado (en este caso aparecerían corchetes con puntos suspensivos). Si el autor es un destacado columnista, se podría realizar alguna apreciación al respecto.

            - Si el texto es literario: indicar que es un texto literario, género (lírica, narrativa, dramática, ensayo) y subgénero (novela, cuento, tragedia…), forma literaria (prosa o verso), época (como va a ser de los siglos XX o XXI, indicar periodización), movimiento literario y breve caracterización del mismo, relación con el contexto literario de la época, localización dentro de la proyección del autor (partiendo de la obra en la que inserte, se indicará si es una obra de juventud, o de madurez…), localización del texto dentro de la obra a la que pertenece (a no ser que sea un poema, el texto estará fragmentado, por lo que habrá que localizarlo dentro de la obra en la que se inserta y, posteriormente, localizar a esta dentro de la producción global del autor).

            b) Formas de elocución: narración, descripción, diálogo, exposición, argumentación. Si aparecen varias, habrá que indicarlo, y, por supuesto, hay que justificarlo. Si el texto es narrativo, se podrá comentar el tipo de narrador y la persona narrativa. Si es teatral, podremos comentar, además del uso del diálogo, las acotaciones, los apartes… Si es lírico, podremos comentar brevemente la actitud subjetiva del autor y su proyección en la métrica empleada.

            c) Funciones del lenguaje (representativa, poética, expresiva, apelativa, fática, metalingüística). Nos pueden ayudar para obtener nuevos datos sobre el contenido, por lo que una vez más hay que justificarlo.



2) Comentario personal (dividir en tres o cuatro párrafos). A partir de la tesis o idea central, el alumno realizará una valoración personal del contenido del texto. Dicho comentario podrá incluir:

            - Actualidad del tema.

            - Validez de las argumentaciones expuestas por el autor. Podremos mostrar nuestra conformidad con las mismas, o, por el contrario, nuestro desacuerdo, pero es necesario justificarlo.

            - Intención del autor, y relación con la finalidad del texto.

            - Tratamiento del tema que hace el autor: si lo trata con objetividad, subjetividad, intersubjetividad (lo más frecuente).

            - Originalidad en la selección del tema y tratamiento del mismo.

            - Comentario de las ausencias en los argumentos (esto es, indicar otros argumentos que podrían haber sido utilizados por el autor y este no lo ha hecho, lo cual da pie a que opinemos sobre la causa de que no lo haya hecho).

            - Relación del texto con otros textos conocidos.

            - Adecuación de la forma elegida a la intención del autor. El alumno podrá destacar –siempre con referencia a los contenidos objeto del comentario– determinados procedimientos de repetición fono-prosódicos, léxicos y sintácticos, casos de sinonimia, antonimia y paronomasia, predominio de una determinada estructura sintáctica, empleo de símiles, metáforas, etc., o figuras de pensamiento (ironía, hipérbole…).

            - Comentario de alguna (no todas, ya que resultaría esquemático) de las ideas secundarias que nos haya resultado más interesante, y justificación.



3) Conclusión. Recapitulación de las ideas más importantes, postura personal sobre el tema y consideración general. La conclusión es un balance o resumen de nuestro comentario. No se trata de repetir lo que ya hemos dicho, sino de hacer una síntesis de los aspectos más relevantes de nuestro análisis.

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            Ahora os pido un favor: la conclusión debe acabar con una opinión sincera sobre el texto y, por supuesto, se evitarán fórmulas como “el texto es muy bonito”, “el texto es muy fácil de leer”, u otras por el estilo, porque simplemente resulta inadmisible en estos niveles.



            A continuación reproduzco lo que la Ponencia de Lengua castellana y Literatura indica sobre el comentario crítico. Debéis prestar especial atención a las recomendaciones sobre lo que NO hay que hacer.

            Para facilitar la transición de las preguntas 1ª y 2ª, evitando reiteraciones innecesarias en la 3ª, y para facilitar que el comentario se desarrolle en fases progresivas y articuladas, la citada Ponencia sugiere que se adopten los pasos siguientes:

            1. Adopción por parte del alumno de un determinado punto de vista (perspectiva objetiva o subjetiva) ante el tema básico o la tesis desarrollada en el texto.

            2. Confrontación del punto de vista adoptado con las ideas, juicios, razonamientos…, desplegados por el autor en el proceso del discurso.

            2. Conclusión sintética y personal (objetiva o subjetiva, razonada por supuesto, y ajena a opiniones arbitrarias).



La puntuación máxima se concederá cuando en el comentario se ponga de manifiesto:

-          La interpretación correcta del sentido del texto y su intención.

-          La exposición del punto de vista del alumno sobre las ideas esenciales del mismo. Pueden referirse al texto en general o a cualquiera de sus aspectos.

-          La expresión de juicios de valor sobre el texto de forma argumentada. Para ello, se puede:

v  Apoyar, destacar o precisar algunas afirmaciones.

v  Matizar, contradecir…

v  Ampliar la información con otros argumentos propios, causas o consecuencias.

v  Relacionar con otros casos o situaciones conocidos por el alumno, u otros ejemplos de similar problemática.

v  Sugerir o proponer posibles soluciones o alternativas a los temas planteados.

En cualquier caso, deben evitarse errores tan frecuentes como:

            - Expresar impresiones personales de agrado o rechazo sin justificar.

            - Limitarse a expresar la adhesión o rechazo al texto con un “estoy de acuerdo con lo que dice…”.

            - Reproducir un esquema fijo, predeterminado e inadecuado al texto. Muchos de los apartados a los que se intenta responder quedan vacíos de contenido.

            - Entender crítica como censura.

            - Aprovechar el texto para el desarrollo del tema de teoría o historia de la literatura.

            - Fórmulas memorísticas, estereotipadas, comentario previo, prescindiendo el texto.

            - Intentar encontrar los errores de coherencia o cohesión que no existen en el texto.

            - Volver a contar, de forma más extensa, el resumen del texto.

            - Pretender hacer un ejercicio de crítica literaria (plano fónico, léxico, morfosintáctico…).